Nacido en 1927 en la entonces ciudad alemana de Brieg, Kurt Masur dirigió algunas de las orquestas más importantes del mundo. Después de estar al frente de la Filarmónica de Dresde, de la Komische Oper de Berlín Este y de la Orquesta de la Gewandhaus de Leipzig, en 1991 reemplazó a Zubin Mehta al frente de la Filarmónica de Nueva York. Además, capitaneó la Filarmónica de Londres y la Orquesta Nacional de Francia, y llegó a conducir a músicos de ambas formaciones en un concierto de los Proms en Londres. Fallecido en 2015, es justo recordarle con este sentido homenaje.