Lejos de sus aventuras como integrante de Radiohead, el guitarrista y teclista Jonny Greenwood ha destacado como un excelente compositor e intérprete de bandas sonoras. Sus alianzas con directores y directoras del calibre de Paul Thomas Anderson o Lynne Ramsay, expuestas en títulos como Tenemos que hablar de Kevin (2011) o The Master (2012), han descubierto a un artista ambicioso y experimental que se siente especialmente cómodo y libre en ámbitos como la neoclásica, el avant-garde, el minimalismo o la música contemporánea.