La carrera de Kyung Wha Chung es la de una pionera en muchos sentidos. Comenzó a tocar el violín a los 7 años de edad y a los 9 ya estaba tocando con la Orquesta Filarmónica de Seúl, y sus primeras grabaciones la catapultaron a un estrellato hasta entonces poco receptivo a las violinistas. Los motivos de su éxito son de peso: una técnica fulgurante, una musicalidad rigurosa y un temperamento apasionado. Ni la lesión que la apartó unos años de la escena pública ha podido disminuir el impacto de esta violinista prodigiosa. Estas majestuosas piezas muestran el porqué de su exitosa trayectoria.