Pires dio su primer recital a los 5 años y ha acabado convirtiéndose en una de las figuras más importantes de su profesión. Su estilo delicado y elegante la convierte en una gran intérprete de Mozart y Chopin, autores siempre presentes en su repertorio. Ha grabado las sonatas para piano de Mozart tres veces, cada una más profunda que la anterior. Entusiasta de la música de cámara, Pires trabaja con el violinista Augustin Dumay y el violonchelista Antonio Meneses. Sus grabaciones de los conciertos de Beethoven (con Daniel Harding) y Schumann (con Gardiner) son muy aplaudidas.