Aimi Kobayashi, finalista del Concurso Internacional de Piano Frédéric Chopin en 2015 y ganadora del Concurso Nacional de Música de Japón cuando solo tenía diez años, ha seguido una carrera meteórica desde su debut discográfico en 2010. Aunque también ha grabado reveladoras versiones de Beethoven y Schumann, es su visión expansiva y apasionada de la música de Chopin y Liszt lo que la ha convertido en una referencia del repertorio romántico. Más allá del estudio de grabación, Kobayashi ha ofrecido recitales en escenarios tan icónicos como el Carnegie Hall de Nueva York o el Suntory Hall de Tokio.