Los miembros del Artemis Quartet, uno de los grandes cuartetos de cuerda de nuestro tiempo, se conocieron cuando eran estudiantes en Lübeck y debutaron en 1989, el mismo año que cayó el muro de Berlín, ciudad en la que se establecieron posteriormente. Beethoven, Mendelssohn y Brahms han ocupado un lugar importante en su repertorio desde entonces y son el escaparate perfecto para un sonido que combina virtuosismo con equilibrio formal. Estas mismas cualidades son evidentes en sus incursiones en la música del siglo XX, una época que han explorado en piezas como los tangos de Astor Piazzolla y las peculiares texturas del Cuarteto n.º 2 de György Ligeti.