Ya de niña esta prodigiosa violinista destacaba por su virtuosismo. Pese a recibir un alud de galardones y fichar para Deutsche Grammophon en 2004, decidió seguir estudiando y perfeccionando su técnica. Los frutos de esa dedicación brillan en sus sesiones posteriores para Decca, que oscilan entre la introspección y la desenvoltura, y donde su dominio del vibrato cala hondo. Esta lista ilustra su naturaleza intrépida y su interés por explorar épocas y estilos dispares, ya sea el barroco, el romanticismo, la música para cine, el minimalismo e incluso piezas folklóricas de su Escocia natal.