El surcoreano Seong-Jin Cho se ha consolidado rápidamente como mucho más que la promesa que descubrimos en el Concurso Chopin de Varsovia que ganó en 2008. Hoy, es una de las realidades más brillantes del panorama pianístico, y combina impulso, hondura y técnica en un repertorio que se sale de lo meramente virtuosístico para centrarse en lo esencial. Mozart, Beethoven, Debussy, Chopin y la siempre compleja Sonata en si menor de Liszt dejan aquí muestra sobrada de su clase. Y, como curiosidad, su magnífico acompañamiento al gran barítono Matthias Goerne en sendas canciones de Pfitzner y Richard Strauss.