A pesar de la imagen que hoy tenemos de él, Wagner no se dedicaba solamente a hacer música sobre historias épicas y complejas ideas filosóficas. En su obra se encuentran también numerosas composiciones de aire más desenfadado, muchas veces alejadas de la gran música dramática a la que debe su fama. Hemos reunido unas cuantas que van de sus primeras sinfonías y sonatas para piano a canciones, oberturas, marchas y, por supuesto, el exquisito Idilio de Sigfrido.