La música de Johann Sebastian Bach, a pesar de su orden formal y su lógica contrapuntística, posee una infinita capacidad de sorprender. Un cambio en el ritmo o un inesperado gesto melódico pueden transportar a los oyentes a mundos en los que otros compositores no se han adentrado. Francesco Tristano se enamoró de la música de Bach cuando era pequeño y se ha mantenido fiel a ella desde entonces. La playlist del pianista luxemburgués refleja la energía creativa y la perdurable influencia del maestro de Leipzig. Incluye lo que él describe como “una selección de piezas que se inspiran en su música atemporal, la reinterpretan y la llevan más allá”.
Las interpretaciones de Bach que hace Tristano nacen de su pasión por la universalidad de la música y por cómo esta se niega a estar anclada a un pasado remoto sin vida. “Bach ha sido mi pan de cada día desde que tengo uso de razón”, dice a Apple Music Classical. Recientemente, uno de sus sueños se ha hecho realidad: grabar y lanzar su obra completa para teclado. Sin embargo, la música de Bach no solo es un monumento inalterable, sino que ha servido de inspiración a otros compositores y productores más que cualquier otro compositor.
“En mi playlist”, continúa Tristano, “busco equilibrar entre el Bach barroco original y sus reinterpretaciones a través de los siglos. Mi intención es incluir grabaciones de especialistas en Bach, como Glenn Gould y Andrew Manze, y explorar las diferentes ramas que han surgido de la música de Bach, especialmente en el mundo de la electrónica”.
Bach y más allá comienza con la propia transcripción de Bach de su “Suite para violonchelo n.º 5” para laúd. La lista incluye LudePre, la interpretación radical de Tristano del “Preludio en do menor” de Bach, creada en compañía del DJ americano y productor Carl Craig. También encontraremos el órgano etéreo de Sutekh en The Last Hour y a un Bach reinventado por Isao Tomita para viajeros interplanetarios. “Le tengo mucho cariño a los temas seleccionados”, dice Tristano. ”Me encanta el sonido puro del laúd (y en particular esta interpretación de Konrad Junghänel), al igual que los samples ambientales de Sutekh. Se complementan a la perfección y, sin embargo, no son más que el principio del potencial y las posibilidades que puede ofrecer la música de Bach”.