Elegante, estiloso y con mucha personalidad, Tharaud ha interpretado con gran éxito una parte del repertorio de teclado reservada normalmente a clavecinistas como Rameau y Couperin. Su predilección por la música del Barroco le ha convertido en un exquisito intérprete de Bach, célebre por sus personalísimos conciertos. Una de sus grabaciones más encantadoras es una evocación del París de los años 20, repleta de vida y ritmo. Intérprete de Chopin con verdadero instinto, Tharaud es un pianista al que merece la pena escuchar.