
- SELECCIÓN EDITORIAL
- 2001 · 4 pistas · 1 h 27 min
Sinfonía n.º 6 en la menor
“Trágica”
Mahler había pensado en darle a su Sinfonía n.º 6 el título de “Trágica”, pero terminó abandonando la idea: la sinfonía, oscuramente apasionada, catastrófica y, en definitiva, sombría, simplemente era capaz de hablar por sí misma. La única duda que nos queda es el tipo de tragedia que el músico tenía en mente. El director Bruno Walter, amigo de Mahler, la consideraba puro pesimismo y desesperanza, y otros la han interpretado como una oscura profecía de los horrores que deparaba el siglo XX. Sin embargo, para el biógrafo del compositor, Michael Kennedy, se trata de una tragedia más cercana a las clásicas griegas: catártica y de una expresión casi inspiradora, muy controlada en lo formal. Quizás ambos tuvieran razón. De todas sus sinfonías, esta es la más fiel a las proporciones clásicas y supuso un avance considerable en su visión de las grandes fuerzas orquestales. Aquí incluye por primera vez la celesta, además de los cencerros y, en el colosal final, un martillo que representa los golpes del destino. Otro motivo de desacuerdo se refiere al orden de los dos movimientos centrales, un siniestro scherzo y un andante lleno de ardor pastoral, que Mahler modificó en al menos dos ocasiones. No obstante, el dilema se torna irrelevante ante la devastadora fuerza emocional de la Sinfonía n.º 6 en cualquiera de sus lecturas.