
- SELECCIÓN EDITORIAL
- 2001 · 4 pistas · 45 min
Sinfonía n.º 2 en re mayor
Op. 43
La Sinfonía n.º 2 de Sibelius, estrenada en Helsinki en 1902 bajo la batuta de Robert Kajanus, marca un punto de inflexión en la cultura finlandesa. Iniciada durante la estancia del autor en la italiana comuna de Rapallo, acabó convirtiéndose en su obra más extensa y grandiosa y en un símbolo de liberación frente al imperio ruso para sus compatriotas. Un meditabundo e inquieto “Allegretto” la abre, elaborando sutilmente sus ideas hasta llegar al clímax de la melodía principal, tras el cual regresa a los compases iniciales. El largo movimiento lento, que arranca con una lúgubre introducción para cuerdas en pizzicato, se centra en dos temas, uno más melancólico e impregnado de elementos folclóricos y otro más reconfortante y etéreo, que van ganando intensidad a medida que se repiten. Toda la tensión acumulada se precipita hacia un angustioso cierre con “Vivacissimo”, un enérgico scherzo al que sigue una lenta sección en trío repetida como transición hacia el “Allegro moderato” final. El enorme contraste entre sus temas principales (uno melódico y majestuoso, otro más sugerente y solemne) se hace aún más patente cuando el segundo de ellos reaparece para encaminar la pieza hacia su triunfal y catártica coda. En su conjunto, la Sinfonía n.º 2 puede verse como una heroica profecía de la autonomía finlandesa o, como el propio Sibelius llegó a definirla, una “confesión del alma”.