
- SELECCIÓN EDITORIAL
- 2020 · 4 pistas · 21 min
Pini di Roma
P. 141 · “Los pinos de roma”
Los pinos de Roma es un vívido poema sinfónico que evoca la atmósfera y los sonidos de la “Ciudad Eterna”. Respighi lo escribió en 1924 como segunda parte de una trilogía romana que completan Las fuentes de Roma y Fiestas de Roma. En palabras del compositor, la inspiración surgió de los “pinos en forma de paraguas que aparecen por todo el horizonte”. Los cuatro movimientos, que se suceden sin interrupción, retratan los paisajes de pinos en cuatro lugares famosos. En “Los pinos de Villa Borghese”, los niños juegan en el jardín de la villa al son de un torbellino de maderas y metales. El ánimo cambia súbitamente con “Los pinos cerca de las catacumbas”, que nos transporta a la soledad de una capilla juntos a las antiguas cuevas funerarias. El sonido de cantos lúgubres asciende en los metales antes de alejarse hasta desaparecer. El tercer movimiento, “Los pinos del Gianicolo”, comienza con un clarinete quejumbroso que evoca quietud de la noche en la colina del Janículo y termina con la grabación del canto de un ruiseñor. En el espectacular final, “Los pinos de la Vía Apia”, Respighi imagina una espectral legión romana que emerge de la niebla del amanecer en la Vía Apia, uno de los grandes caminos del Imperio. La enorme sección de metales ilustra el paso triunfante de los soldados con el sol naciente a sus espaldas.