Concierto para piano n.º 2 en do menor

Op. 18

Rachmaninoff dedicó su obra maestra en do menor a Nikolái Dahl, el médico y violista aficionado que le ayudó a superar su depresión tras meses de terapia diaria. La raíz de las tinieblas estaba en el desastroso estreno de su Sinfonía n.º 1 en 1897. Las críticas fueron tan demoledoras que el compositor perdió toda confianza en su talento y tardaría tres años en recuperarla. Terminado el tratamiento de Dahl, que combinaba sesiones de hipnosis y sugestión positiva, el Concierto n.º 2 cimentó la reputación de Rachmaninoff con una fabulosa demostración de virtuosismo. En él, los monumentales acordes de piano tañen como campanas antes de que las cuerdas introduzcan el primer tema, con un carácter tan marcadamente ruso como los que le suceden. El registro del compositor al piano parecía desafiar las leyes naturales, pues sus manos abarcaban más de una octava y, tras el torbellino del movimiento inicial, la cadencia salvaje del siguiente y el éxtasis del último están entre las páginas más exigentes de cualquier repertorio. Los anhelantes motivos del segundo movimiento se hicieron famosos en Breve encuentro, la película de David Lean sobre el fatídico romance entre una mujer casada (Celia Johnson) y el hombre a quien conoce por casualidad en una estación de tren (Trevor Howard).

Obras relacionadas