
- SELECCIÓN EDITORIAL
- 2008 · 3 piezas · 25 min
Concierto para flauta, arpa y orquesta en do mayor
K. 299, K. 297c, KV 299, KV 297c
A principios de 1778, Mozart tenía 22 años, vivía en París y recorría la capital francesa en busca de oportunidades musicales lucrativas. Un trabajo que consiguió consistía en darle clases de composición a la hija de un aristócrata pudiente, que tocaba muy bien el arpa. El padre era flautista aficionado y contrató a Mozart para la composición de un Concierto para flauta y arpa que pudiera tocar junto a su hija. Lamentablemente, el duque no cumplió con su pago y el esfuerzo de Mozart no fue recompensado. El primer movimiento del Concierto refleja el ánimo más soleado del compositor, con la extrovertida sencillez de la flauta compensada con el comportamiento más recatado del arpa. Un ligero coqueteo con escalas menores no logra agitar la atmósfera general de bienestar. El movimiento lento es lírico, con la flauta como protagonista. Ambos instrumentos solistas acaparan la atención durante el último movimiento, y el concierto llega a una su final en una conclusión deliciosamente tranquila.