Bruch compuso su homenaje a Escocia antes de poner un pie en el país. Aun así, las melodías escocesas tradicionales recorren esta Scottish Fantasy y sugieren una inmersión profunda en las canciones folclóricas de las Tierras Altas. El solista y director Joshua Bell guía a su orquesta a través de ciénagas y valles con exquisita sensibilidad dramática y una musicalidad que pinta un paisaje salvaje con todo tipo de matices. Como complemento, encontramos el Concierto para violín n.º 1 (Violin Concerto No. 1), una obra que Bell y la Academy grabaron juntos por primera vez en el año 2000. Esta nueva versión es una prueba irrefutable de la floreciente relación artística entre la orquesta y el director.