El percusionista Colin Currie, uno de los mejores intérpretes de la obra de Steve Reich, demostró su instinto para la música del compositor minimalista en 2018 con brillantes grabaciones de Pulse y Drumming. Ese mismo año, Reich invitó a Currie a París para colaborar en un festival de su música. Este álbum reúne algunos de los mejores momentos de aquellos conciertos: una versión impecablemente precisa del tour de force rítmico Music for Pieces of Wood, el hipnótico Mallet Quartet (un regreso al remolino de Pulse) y Proverb, con sus referencias a la polifonía del siglo XI. Pero la interpretación de Reich y Currie de Clapping Music proporciona, quizás, el momento más gozoso del disco.