Pioneras: compositoras influyentes

Las compositoras han marcado profundamente la música a lo largo del tiempo; sus voces innovadoras han roto barreras y enriquecido el repertorio clásico. A continuación destacamos a una pionera de cada época musical y te invitamos a un recorrido lleno de descubrimientos.

Música, botánica, médica, lingüista, mística y mucho más: la abadesa alemana del siglo XII Hildegard von Bingen era consultada con frecuencia por papas y emperadores. Consideraba la música una vía directa hacia Dios. “Las palabras simbolizan la humanidad del Hijo de Dios, mientras que la música representa su divinidad”, escribió. Hildegard fue una compositora prolífica y hoy se conservan cerca de 100 de sus obras, en su mayoría canciones extáticas, a menudo sensuales y de largas frases melódicas, sobre textos propios.

Nacida en Florencia en 1587, “La Cecchina” fue la música mejor pagada de la corte de los Medici. Su colección de canciones de 1618, Il primo libro delle musiche, muestra tanto su capacidad para transitar entre estilos como su gusto por la escritura vocal elaborada. Su mayor legado es la ópera de 1625 La liberazione di Ruggiero, la primera ópera conocida compuesta por una mujer, una pieza notablemente moderna tanto en su contenido como en su lenguaje musical.

En una época y un lugar donde las compositoras eran prácticamente desconocidas, Barbara Strozzi destacó por la notable profundidad emocional y la gran inventiva melódica de su música. Nació en Venecia en 1619 y fue introducida en los círculos intelectuales más influyentes por su padre, Giulio, quien la envió a estudiar con el gran compositor de ópera Cavalli. Strozzi publicó siete colecciones de música vocal profana, entre ellas más de 100 cantatas, arias y madrigales para voz solista, una producción sin igual entre los compositores de su tiempo.

Cuenta la leyenda que, durante la Revolución francesa, la aristócrata Hélène de Montgeroult se salvó de la guillotina al improvisar variaciones sobre La Marsellesa ante el Tribunal Revolucionario. En 1795 se convirtió en la primera profesora de piano del Conservatorio de París y publicó sus primeras composiciones. A través de sus piezas para piano no sólo creó un “método” pianístico empleado a lo largo del siglo siguiente, sino que también anticipó el estilo expresivo que más tarde haría famoso Chopin.

Una de las pianistas más célebres del siglo XIX, Clara Schumann realizó giras por toda Europa y fue también una destacada compositora: a los 16 años estrenó su Concierto para piano. De hecho, su fama superó a la de su hoy célebre esposo, Robert Schumann, pero la carga de criar a su numerosa familia y de tener que ser con frecuencia su principal sostén económico limitó su creatividad. Aun así, compuso varias obras magníficas, entre ellas un Trío para piano, canciones y obras corales.

Florence Price triunfó de forma espectacular como compositora sinfónica cuando su Sinfonía No. 1 fue estrenada en 1933 por la Orquesta Sinfónica de Chicago. Era la primera vez que una obra de ese tipo escrita por una mujer negra era interpretada por una orquesta profesional estadounidense. Price fusionó con brillantez la tradición clásica europea con melodías de su herencia afroestadounidense y, a lo largo de su vida, compuso en ese estilo tres sinfonías más, un Concierto para piano, canciones y música de cámara, entre otras obras.

Compositora, violinista y cantante, Caroline Shaw (nacida en 1982) es una voz transformadora en la música contemporánea, ya sea colaborando con Rosalía o Renée Fleming. En 2013 se convirtió en la persona más joven y en la primera mujer en más de dos décadas en recibir el Premio Pulitzer de Música por su Partita for 8 Voices. Su música, innovadora, combina con naturalidad formas clásicas y sensibilidad contemporánea, como se aprecia en Narrow Sea y Let the Soil Play Its Simple Part, y su singular enfoque del sonido y la estructura sigue redefiniendo los límites de la música clásica.