Las refinadas historias que la bella Scheherazade narraba al sultán Shahriar han inspirado a gran cantidad de artistas. John Adams se une a esta ilustre lista con una ambiciosa sinfonía dramática para violín y orquesta, una pieza de grandes dimensiones que reivindica el protagonismo de la mujer. El compositor norteamericano escribió la obra para Leila Josefowicz, sin duda una espléndida elección dada la seguridad técnica y el sonido envolvente de la violinista canadiense.