En el panorama de la música clásica, pocas figuras hay tan admiradas como Martha Argerich y Itzhak Perlman. La pianista argentina es famosa por sus colaboraciones con grandes solistas, pero sus encuentros con el violinista israelí han sido escasos. Un nuevo disco en estudio los ha vuelto a unir con un repertorio que abraza desde el barroco de Bach hasta el romanticismo de Schumann y Brahms, obras perfectas para el fogoso temperamento de Argerich y la brillantez técnica de Perlman.