Los amantes de la música romántica para piano están de enhorabuena con esta versión del Tercer concierto para piano que el franco-canadiense André Mathieu compuso en 1942, con solo 13 años. El concierto, que combina el jazz lírico con la tradición rusa, es una obra intensa con un aire melancólico en su segundo movimiento que deja traslucir una sonrisa optimista. Mathieu reúne un amplio espectro de influencias que van desde Rachmaninov, Poulenc y Ravel hasta la canción francesa. Y para destacar la conexión con el jazz, la Filarmónica de Búfalo (Nueva York) completa el álbum con una grabación increíblemente vitalista de “An American in Paris” de Gershwin.