El compositor italiano del siglo XVIII Domenico Scarlatti escribió la asombrosa cantidad de 555 sonatas para teclado. Muchas duran apenas unos minutos, pero con su infinita invención y variedad de matices, exploran todas las texturas y las técnicas del clave. Jean Rondeau, todo un virtuoso a sus quince años, abre este álbum con una divertida improvisación propia antes de ofrecer una visión magistral del genio Scarlatti. El estilo brillantemente incisivo de Rondeau es perfecto para la explosión de color de “K. 141” y “K. 119”, y su mesurado rubato transforma las sonatas más introspectivas, como “K. 69” y “K. 199”, en arias arrebatadoras.