El último trabajo de Hauschka es una escultura sonora, al piano, con la belleza y la paz de nuestros bosques como inspiración. El músico crea una sensación de intimidad centrándose en pequeños detalles como la belleza de las telas de araña relucientes por el rocío, el sorprendente placer de posar las manos en un hormiguero, el olor a musgo húmedo… Y la magia de la compañía humana cuando el compositor y su padre comparten sus pensamientos más íntimos. Las improvisaciones de Hauschka fluyen en continuo movimiento, tomando caminos armónicos tan inesperados como fascinantes. La centelleante “Another Hike” completa el círculo interno de este álbum pleno.