En un recital dedicado a la música del siglo XIX, la soprano Joyce El-Khoury ofrece fabulosas versiones de arias que van desde Weber (en francés) hasta Donizetti y Rossini, y desde Berlioz y Meyerbeer hasta Hérold y Halévy. El álbum demuestra que el bel canto ha llegado hasta el siglo XXI con buena salud como queda patente en arias como Lucia di Lammermoor, en las que el siempre elegante tenor Michael Spyres y El-Khoury demuestran que la suya es una química explosiva.