Publicado diez años después de su retirada de los escenarios, este álbum nos recuerda con deslumbrante claridad al Alfred Brendel de sus mejores años. El Concierto para piano de Schumann, grabado en directo con Simon Rattle al frente de la Filarmónica de Viena, es una de las obras más queridas por el pianista, que insistió personalmente en su publicación. Y al escucharla, es fácil descubrir por qué. Brendel comprende la obra con una profundidad y una cercanía evidentes en cada uno de sus compases. Rattle y su orquesta son los cómplices perfectos. Las Variaciones de Handel, que Brendel nunca había grabado antes, son un gozoso juego de equilibrios entre cabeza y corazón, técnica y poesía.