La obra del compositor ucraniano Valentin Silvestrov tiende un puente entre el pasado y el presente. Su música para violonchelo solo y para dos violonchelos está repleta de silencios sobrecogedores y melodías que parecen congeladas en el tiempo. Elegie se agita de forma incesante y, de sus tinieblas surge Bach, con ecos de las suites para violonchelo que llegan a nuestros oídos como un sueño. …zum Geburtstag R.A. Schumann, compuesta para el aniversario de Robert Schumann, es una conversación musical con el siglo XIX. Y “Lacrimosa” es un homenaje y una respuesta a la obra del compositor y amigo de Silvestrov, Tigran Mansurian.