

El estreno de su ópera Einstein on the Beach en 1976 le costó a Philip Glass una fortuna. Para hacerle frente, el compositor estadounidense vendió varios manuscritos importantes, entre ellos el de Music in Eight Parts, una pieza que había escrito entre 1969 y 1970. Después, la obra desapareció, con apenas unas interpretaciones documentadas, entre ellas una en el Museo Guggenheim de Nueva York en 1970. “Este es un verdadero descubrimiento de una obra clave de la primera etapa de Glass que nadie ha escuchado en 50 años”, explica a Apple Music Richard Guerin, del sello discográfico Orange Mountain Music. Guerin encontró la obra por casualidad mientras ponía en orden el archivo neoyorquino de Glass. Con la partitura escrita en una serie de número y letras, Guerin pensó al principio que había descubierto simples bocetos. Sin embargo, las letras y los números parecían coincidir con una partitura más clara que, por pura fortuna, había salido a subasta recientemente en Nueva York. Las expectativas cada vez eran mayores. Después de todo, dice Guerin, “esta sería la primera representación de la obra en 50 años”. Lisa Bielawa, vocalista de The Philip Glass Ensemble, describe la pieza para Apple Music. “Lo que se escucha es una armonía que se hace más densa a medida que se van sumando cada una de sus partes. Empieza con una línea al unísono que va pasando por transformaciones rítmicas y, según se suceden, la textura de la línea se va ensanchando de manera gradual”, comenta. En pocas palabras, el resultado es algo que suena como un acordeón que se abre y se cierra como si el conjunto estuviera creando la música con su respiración. Es una idea lúdica que, según explica Guerin, viene de una época en la que Glass estaba experimentando con los ritmos y los sonidos de la India. Los planes de The Philip Glass Ensemble para grabar Music in Eight Parts se aceleraron tras el inesperado descubrimiento de una grabación de la obra de 1970 que ofrecía pistas cruciales sobre su ejecución, entre ellas las posibles instrumentaciones, pero la pandemia lo cambió todo. Los conciertos previstos para la primavera de 2020 se cancelaron y la nueva grabación tuvo que adaptarse a las nuevas circunstancias del confinamiento. “Los teclistas Michael Riesman y Mick Rossi tocan las ocho partes de la pieza junto a tres partes de saxo de las que se ocuparon Andrew Sterman y Peter Hess”, dice Bielawa. “Yo soy la soprano”. Interpretar la pieza en un entorno habitual de concierto tiene sus desafíos, con el cambio de cada nuevo ciclo indicado por el movimiento de cabeza de uno de los músicos. La cuarentena lo hacía sencillamente imposible, así que Michael Riesman estableció un redoble de tambor como una entrada que solo los músicos podían escuchar. A pesar de numerosos obstáculos, el resultado es un documento asombroso y una versión de técnica depurada y efervescente energía. Escucha Music in Eight Parts con la tranquilidad de saber que la pieza ha sido recuperada y guardada para la posteridad.
22 de mayo de 2020 1 pista, 21 minutos ℗ 2020 Orange Mountain Music