La pianista francesa de origen moldavo nos ofrece las transcripciones de 14 piezas originalmente escritas para voz y piano. Despojada de palabras, la música debe encontrar nuevas vías de comunicación, y el estilo tierno y lírico de Zoubritski las encuentra en cada una de ellas. El álbum suena apropiadamente dramático en una de las obras para piano sin palabras, el “Sonetto del Petrarca, Op. 104” de Liszt, que revela una marcada personalidad musical. Más allá, la artista da muestras de su experiencia con cantantes en piezas como “Wohin?” de Schubert, “Widmung” de Schumann y “Les Chemins de l’Amour” de Poulenc, esta última en su propio arreglo.