Piotr Anderszewski y el Belcea Quartet forman una sociedad perfecta en esta grabación de una de las obras de cámara más populares de Shostakovich. El impresionante Quinteto para piano, una pieza tan poderosa como accesible, llega a nuestros oídos con una fuerza colosal, pero también con una sutileza poética innegable. La partitura cobra vida con extraordinario vigor gracias a la arrolladora intensidad del pianista y sus acompañantes. El Tercer cuarteto (1946), uno de los favoritos de su autor, nos recuerda los dramáticos eventos anteriores a su composición, especialmente en la versión del Belcea Quartet, que captura con maestría su tono agitado y en ocasiones violento.