Las pequeñas imperfecciones y los defectos sutiles pueden, de alguna manera, lograr que una obra bella sea aún más hermosa. La paradoja es un elemento central en VIII, el álbum debut de Isobel Waller-Bridge. Sus ocho miniaturas para conjunto de cuerdas dibujan exquisitos paisajes sonoros de bordes ásperos que predisponen el corazón a la naturaleza confesional de su obra. “Fue una experiencia realmente catártica”, explica. No en vano, cada una de ellas supone un viaje a la psique de Waller-Bridge, revelando pequeñas islas de identidad, algunas oscuras y tormentosas, otras tranquilas bajo un cielo sin nubes. Dale al play y prepárate para sumergirte en su delicado universo.