Elegir socios artísticos puede ser una decisión difícil, pero el Quatuor Ébène no dudó en llamar a su viejo amigo Antoine Tamestit para grabar estos dos quintetos de Mozart. Las razones del compositor para añadir una segunda viola no están del todo claras. Según Tamestit, “le daba todas las voces que necesitaba para las armonías de sus quintetos”. Marie Chilemme, que forma parte del cuarteto francés desde 2017, toca la primera viola en el N.º 4, con Tamestit en la N.º 2, mientras que en la N.º 3 los músicos cambian los papeles, cosa que les permitió apreciar la sutileza de las partituras. “Son como la luz y la sombra, la tonalidad mayor y la menor, el yin y el yang de la música de Mozart”, explica Chilemme. “Ya estamos pensando en grabar los otros cuatro quintetos”.