“Son de las primeras piezas que toqué, cuando tenía tres o cuatro años”, dice Yeol Eum Son de las sonatas de Mozart. Sin embargo, el tiempo no ha aplacado el entusiasmo de la pianista surcoreana por estas partituras elegantes y deliciosamente melódicas. La gran mozartiana húngara Lili Kraus fue una gran inspiración para ella, pero no tanto como la de la vibrante energía teatral de las óperas de Mozart. “Mis padres tenían algunas en disco y yo ya las escuchaba a los siete años”, recuerda Son. Su Mozart es denso y dramático, muy alejado de la suave delicadeza a la que nos hemos acostumbrado. “Mozart sobrevuela muchas emociones y situaciones diferentes, y es trascendente en ese sentido. Es un espíritu libre”.