La violinista Rachel Podger y el clavecinista y pianista Kristian Bezuidenhout recorren la evolución de la sonata para solista y teclado en un viaje fascinante por la obra de Carl Philipp Emanuel Bach. La primera parada es la Sonata en sol menor H. 542.5, atribuida a él, aunque quizás la escribiera su padre Johann Sebastian. Fuera quien fuera, el violín doliente de Podger y los exquisitos detalles del clave de Bezuidenhout suman para devolvernos una pieza formidable. La elegante Sonata en do menor H. 514 es una oportunidad ideal para descubrir la singular belleza del fortepiano, especialmente en el movimiento lento. Por último, el Arioso per il Cembalo e Violino y la Sonata en re menor H. 512 reflejan la perfección formal y la riqueza expresiva del periodo de madurez del compositor.