Los violinistas alemanes Julia Fischer y Kirill Troussov ya habían tocado juntos estas dos obras antes de grabarlas en su primer álbum como dúo. Las 5 piezas para 2 violines y piano de Shostakovich, “pequeños cuentos de hadas” en palabras de Troussov, suenan fantasiosas y poéticas en esta versión junto al pianista Henri Bonamy. Por su parte, la Sonata de Prokofiev es una partitura de mayor intensidad emocional y considerable exigencia técnica. “Lo más difícil es fundirte con el otro violín cuando es necesario”, explica Fischer. “A veces es un duelo y otras una simbiosis. La clave está en encontrar el equilibrio entre ambos”.