Hélène Grimaud siempre ha sentido una afinidad natural por el repertorio romántico alemán para piano, que For Clara explora bajo un prisma singular. Brahms conoció a Robert y Clara Schumann en 1853, cuando apenas tenía veinte años, y los tres forjaron una fascinante relación musical y emocional. Aquí, Grimaud reúne los ocho movimientos de Kreisleriana, que Robert escribió en buena parte bajo la influencia de Clara, con las nueve canciones del Op. 32 de Brahms, quizás un reflejo de los sentimientos de su autor por la pianista y compositora. En estas últimas, el barítono Konstantin Krimmel contribuye decisivamente a la emoción desbordante que Grimaud imprime a las partituras.