Mendelssohn escribió su segundo cuarteto de cuerda bajo el influjo de los últimos cuartetos de Beethoven, una música por la que siempre sintió una devoción íntima. La partitura se ha convertido una pieza muy especial para el Esmé Quartet desde que sus músicos se reunieron para tocarla en 2023, después de unos reparadores meses sabáticos. “El segundo y el cuarto movimiento contienen fugas”, explican. “Es increíble escuchar como el joven Mendelssohn ya había desarrollado el talento necesario para equilibrar cuatro voces en una intrincada red de contrapunto”. El diálogo de las cuerdas a lo largo de sus cuatro movimientos refleja la sensación de los músicos al reencontrarse. “El motivo ‘Ist es wahr’ (¿Es cierto?) parecía llegado de otro mundo para preguntarnos si el momento eral real”, recuerdan.