Pocas orquestas en el mundo pueden presumir de contar con más de cien solistas en sus filas. El secreto de la Filarmónica de Berlín está en la excelencia individual de sus miembros, pero también en su compromiso colectivo. Este álbum, tan inspirado como inspirador, es el primero de una serie que se propone destacar su talento como solistas, empezando por el concertino Noah Bendix-Balgley.
Nacido en Carolina del Norte, Bendix-Balgley se unió a la orquesta en 2014 y ha tocado con ella como solista en unas cuantas ocasiones desde entonces. En el primer concierto para violín de Mozart, los exquisitos detalles orquestales ponen de relieve su tono vibrante y el lirismo de su fraseo. A continuación, llegan dos reveladoras partituras del compositor y alpinista italiano Leone Sinigaglia (1868-1944), cuyo Romanze se mece con dulce nostalgia antes del ritmo trepidante de la Rapsodia piemontese.