

En abril de 2019, la catedral parisina de Notre Dame fue devastada por un incendio. Gracias a la rápida actuación de su clero, se logró poner a salvo numerosos objetos, entre ellos obras de arte invaluables y reliquias sagradas. Pero las pérdidas fueron abrumadoras. El techo de la catedral, formado por cientos de vigas de roble del siglo XIII, se derrumbó, su aguja de madera fue completamente consumida y su interior quedó marcado por los escombros caídos y los miles de litros de agua necesarios para sofocar las llamas. Mientras el grand orgue o gran órgano quedó parcialmente protegido del calor y el humo en lo alto de la galería occidental, el orgue de choeur (el órgano del coro situado justo más allá del crucero y utilizado para servicios más íntimos y vísperas) sufrió daños graves e irreparables. “El órgano del coro quedó gravemente afectado por el agua”, explica a Apple Music Classical Yves Castagnet, compositor y organista del coro de Notre Dame desde 1988, “aunque podremos recuperar su sonoridad, ya que se salvaron la mayoría de los tubos metálicos”. Castagnet compuso su Magnificat para coro y órgano poco después del incendio, una obra que musicaliza uno de los textos fundamentales de la fe cristiana: las palabras que la Virgen María dirigió a su prima Isabel durante la Visitación. “Cantamos este texto cada noche en la catedral durante todo el año”, dice Castagnet. “Son las palabras de la Virgen María, y se cantan en una catedral consagrada a ella. El Magnificat es, por tanto, esencial, y me ha cautivado por completo”. La Maîtrise Notre-Dame de Paris, el coro de la catedral dirigido por Henri Chalet, esperaba poder interpretar algún día esta obra acompañada por Castagnet en el órgano del coro tras su restauración y renovación. Los nuevos registros previstos y la adición de un tercer teclado dotarán al instrumento de una paleta sonora prácticamente nueva. “El antiguo órgano del coro era más apropiado para música antigua, tanto francesa como alemana”, señala, “pero ahora la catedral necesita un órgano del coro que pueda adaptarse a cualquier estilo musical, tanto para la liturgia como para toda su vida musical”. No obstante, Castagnet deberá esperar para ver cumplido su sueño, ya que las obras del órgano del coro se retrasarán un par de años mientras se priorizan otras zonas de la catedral. Esto significa que el estreno de su Magnificat, en septiembre de 2025, será con el gran órgano. Aunque esto podría ser una bendición: el grand orgue es uno de los órganos franceses con mejor sonoridad y más riqueza tímbrica, y el Magnificat de Castagnet es una obra de gran imaginación y poder. Su pieza muestra todas las características de un compositor inmerso en el lenguaje de la música litúrgica del París de finales del siglo XIX y XX, con referencias a Duruflé, Dupré y Fauré. Sin embargo, como indica Castagnet, hay muchas otras influencias presentes. “Al ser francés, estoy muy influenciado por los compositores franceses, incluido Jehan Alain, pero también por uno de mis compositores preferidos para el coro, el inglés Benjamin Britten”. Otra influencia es J.S. Bach: Castagnet ha estructurado su composición siguiendo el modelo del Magnificat de Bach, dividiendo el texto en las mismas secciones. Aunque reconoce que su admiración y respeto por la música del compositor alemán le hizo dudar antes de empezar la suya. “Siento una auténtica veneración por esta obra. Creo que es quizás una de las mejores obras maestras de Bach. Durante muchos años me repetía: ‘No, no, es imposible componer música sobre este texto’”. Pero es indudable que Castagnet ha creado una partitura cautivadora, y aunque no podamos escuchar la obra en el entorno para el que fue concebida, esta grabación logra acercarse a esa experiencia. Cerca de Notre Dame se encuentra la iglesia de Santa Clotilde, donde César Franck y Jean Langlais fueron organistas. Ha resultado ser un lugar de grabación idóneo, el sustituto perfecto de Notre Dame. Y en diciembre de 2024, Castagnet volverá a reunirse con el espacio sagrado que ha sido su hogar musical y espiritual durante tanto tiempo. “Necesitaremos tiempo para encontrar nuestro lugar en este edificio”, dice sobre su regreso a Notre Dame. “Aunque la catedral sigue siendo la misma, para nosotros será como redescubrirla. Ha estado dormida durante cinco años. Y ahora es momento de que despierte”.
29 de noviembre de 2024 13 pistas, 1 hora ℗ A Warner Classics release, 2024 MSNDP under exclusive license to Parlophone Records Limited
DISCOGRÁFICA
Warner ClassicsProducción
- Philippe MalidinProducción