Hay algo verdaderamente cautivador en la suave nostalgia que impregna las composiciones de Benyamin Nuss. Sus piezas, líricas y profundamente introspectivas, destacan también por la sincera generosidad con la que las interpreta. Personal Stories nos regala una sutil fusión musical donde los límites entre lo clásico, el jazz y el neoclásico contemporáneo se desdibujan o, mejor dicho, se entrelazan gracias al poder expresivo de la melodía. Nuss se inspira en su pasión por Debussy, especialmente en la exquisitamente bella “Miniature 2014” y en las hipnóticas armonías de “Three Views of a Smile III”. Los matices de Ravel se deslizan sobre la superficie de “Northbridge Waltz”, mientras que “Bean Cat” parece hacer un guiño al desenfadado ingenio de Gil Evans.
Cada una de las “historias personales” de Nuss surge de emociones particulares, ya sea asociadas a una experiencia directa o evocadas como estímulo para su creatividad. “Memories of Salzburg” revela la respuesta del compositor ante la majestuosa ciudad austriaca y el inolvidable ocaso que allí contempló, mientras que “Hoffnung” abraza intensamente el optimismo. Esta última, compuesta en los primeros días de la pandemia, conmueve profundamente mientras se transforma desde un inicio contenido, casi como un mantra, hasta explotar en un deslumbrante torrente romántico.
“Anata Ni Ayamaranai To Ikenai Koto Ga Aru”, la pieza más extensa y quizás la más lograda del álbum, plasma una confesión íntima y la profunda liberación emocional que de ella emana. Estas Personal Stories cautivan por su encanto natural y su sincera honestidad emocional.