El volumen III de la serie dedicada por el director ruso Maxim Emelyanychev a las sinfonías de Mozart reúne las n.º 35 y 36, escritas cuando el compositor tenía veintitantos años. El principal atractivo del álbum es la contribución precisa y vibrante de Il Pomo d’Oro, el conjunto de instrumentos de época que Emelyanychev está utilizando para esta serie. Su virtuosismo se aprecia claramente en el final festivo de la Sinfonía n.º 35, donde los dinámicos cambios de Mozart quedan plasmados con un fraseo ágil y una coordinación impecable. Il Pomo d’Oro también sabe aportar elegancia, tanto en la versión delicadamente nostálgica del movimiento lento de la Sinfonía n.º 36 que ofrece Emelyanychev, como en el apacible movimiento central del Concierto para violín n.º 3 de Mozart, que programa entre ambas sinfonías. El solista es Aylen Pritchin, cuya interpretación de tono cálido y articulación precisa se ajusta perfectamente al encanto y la jovialidad del concierto. Director, orquesta y solista alcanzan su mejor momento en el final alegre del concierto, donde su compenetración hace que la escucha sea un auténtico placer.