Triunfos personales, alegrías y reveses conforman esta secuencia profundamente conmovedora de cartas musicales que la arpista Catrin Finch dirige a su yo de 13 años. Estas composiciones de la artista galesa, honestas, abiertas y profundamente arraigadas en el hogar, la familia y el amor, le brotan del corazón. Aunque las cartas del libreto contienen hermosas palabras e imágenes autobiográficas, cada pista comunica por sí sola su significado con cristalina claridad, apelando a emociones universales con la honestidad confesional y la gracia de la mejor música folk. Escucha, por ejemplo, “Clear Sky”, donde el arpa solista de Finch transforma las persistentes sombras de la melancolía con radiantes armonías y una melodía central que se va elevando, o “There’s Always Time”, un vibrante recordatorio de que debemos rebelarnos contra la tiranía del tiempo y dejar que las cosas que nos rodean (en este caso, una delicada melodía) crezcan y florezcan.