4 Impromptus
Las dos primeras piezas del 4 Impromptus, D.899 de Schubert (el número que les dio Otto Erich Deutsch en su catálogo canónico) fueron publicadas en 1827 por el editor Tobias Haslinger. El título tenía mucho sentido en una época en la que los impromptus para piano a solo del bohemio Jan Václav Vořišek causaban furor en Europa. Las dos siguientes no llegaron a la imprenta hasta 30 años después, con la tercera traspuesta del sol bemol original a sol mayor. La serie se abre de forma dramática con una marcha fúnebre que avanza ominosa entre la desesperanza y la resignación. A continuación, una miniatura de suaves movimientos explora espacios de penumbra en su ambiciosa parte central. El tercer impromptu, una canción sin palabras que parece sonreír bajo un velo de lágrimas, contrasta vivamente con el cuarto, que nos lleva de la oscuridad a la luz del día con cascadas de semicorcheas que pasan del modo menor al mayor.
