José Hernán Cibils
Esa escultura se parece a una esfinge, descifrémosla
José Hernán Cibils
Los monstruos falsos no te harán ningún daño, mantén la paz
José Hernán Cibils
El pobre hombre no tiene nada, nada, para cubrirse
José Hernán Cibils
Por qué me privas de la certeza tibia de tu presencia-
José Hernán Cibils
Han arrivado las palomas graciosas, traen mensajes
José Hernán Cibils
Atravesada por microbios de fuego, por lanzas, vive...
José Hernán Cibils
Las aves bellas se ensarzan bajo el sol en una danza
José Hernán Cibils
He de aceptar señales imprevistas, vienen de Dios
José Hernán Cibils
Algas que ondulan, de mujeres, fantasmas, forman figuras
José Hernán Cibils
Juegan al bowling como preludio ardiente para su amor
José Hernán Cibils
Así es la muerte- Me resisto a creerlo, sólo una mueca-
José Hernán Cibils
Qué nos deparan este año y su signo-, sorpresas, logros-
José Hernán Cibils
El delfín canta, lo escucho con placer, me agrada mucho
José Hernán Cibils
Brujo que anuncia lo que habrá de ocurrir en el futuro
José Hernán Cibils
Íntima unión, lazo indeleble, sacro, de la pareja
José Hernán Cibils
Mucho cuidado!, alerta de tsunami, hay gran peligro!
José Hernán Cibils
Óvulos listos, instante primigenio, fecundación
José Hernán Cibils
Voy a una fiesta, habrá buena música, se beberá
José Hernán Cibils
Escribe frases, proclama sus verdades y mucho amor
José Hernán Cibils
Las pompas flotan, vuelan, adoptan formas muy caprichosas
José Hernán Cibils
Entristecida, afligida por penas inconfesables
José Hernán Cibils
Paleontólogos revivieron especies ya fenecidas
José Hernán Cibils
Remordimiento, la conciencia atormenta al lobo feroz
José Hernán Cibils
En el desván fumando espera al novio, tranquilamente
José Hernán Cibils
Fuego interior de una guitarra heroica y enamorada
José Hernán Cibils
De mi intelecto, las cabriolas descubro, mientras medito
José Hernán Cibils
Esas visiones te amenazan, no temas!, ya pasarán
José Hernán Cibils
Exasperadas, multitudes furiosas exigen pan
José Hernán Cibils
Arrepentido, confesé mi pecado, me siento bien
José Hernán Cibils
Lleno de amor, no pierde su templanza frente al rechazo
José Hernán Cibils
Quiere aclarar oscuras confusiones que lo molestan
José Hernán Cibils
Vana ilusión- disimular su miedo con la careta
José Hernán Cibils
Camina en forma helicoidal. Avanza y se libera
José Hernán Cibils
Acepta el reto, recuerda las palabras de su maestro
José Hernán Cibils
Mientras dormitan los centauros cansados, las damas ríen
José Hernán Cibils
Se han convocado para honrar al difunto, tertulia triste
José Hernán Cibils
Dolor y llanto, montones de párvulos abandonados
José Hernán Cibils
Saludo al pez que vino de la luna en son de paz
José Hernán Cibils
No te distraigas, cuidado con el oso!, puede morderte
José Hernán Cibils
Qué frío siento en el parque de hamacas, tan solitario...
José Hernán Cibils
Burlona y cruel expresión sardónica del diputado
José Hernán Cibils
Crean un signo al juntarse al azar, las viboritas
José Hernán Cibils
Es la estructura de un bajel naufragado hace dos siglos
José Hernán Cibils
Hay que escuchar la postrer voluntad del condenado
José Hernán Cibils
Sin sospecharlo, encontraron la momia de un ser antiguo
José Hernán Cibils
Clave de sol para los intérpretes entusiasmados
José Hernán Cibils
Hay que empollar con mucha ceremonia el huevo de oro
José Hernán Cibils
Aparición que anuncia el nacimiento del Niño Dios
José Hernán Cibils
Perdido en China mi mente se confunde, cómo orientarme-
José Hernán Cibils
El seis de copas confirma que tu sueño augura amor
José Hernán Cibils
Un embarazo, preguntas sin respuesta sobre su autor
José Hernán Cibils
De qué se trata, es un peligro real o imaginario-
José Hernán Cibils
Me siento bien cuando miro a esa reja que me sonríe
José Hernán Cibils
Con gran presteza ajusto la clavija de mi violín
José Hernán Cibils
Alborozado, intuyo la llegada de un gran amor
José Hernán Cibils
Puedes caerte, ya no intentes piruetas de bataclana
José Hernán Cibils
Estaba solo pero la hermosa niña me rescató
José Hernán Cibils
Hazme un favor, sácate el antifaz y cierra el pico
José Hernán Cibils
Al enterarse de la buena noticia se alegró mucho
José Hernán Cibils
Cuando medito me pasan cosas raras, veo colores...
José Hernán Cibils
Las llamas brotan de la parte trasera del violoncello
José Hernán Cibils
Celebración de la boda elegante, tan esperada
José Hernán Cibils
En el penal yace y sufre un convicto que es inocente
José Hernán Cibils
El nacimiento, gemidos, alharaca, mucha alegría
José Hernán Cibils
Rasgos humanos reflejan en el agua y se deforman
José Hernán Cibils
Un discípulo, el sillón del maestro y su lámpara
José Hernán Cibils
Al retornar, saludo y emoción de su consorte
José Hernán Cibils
Sueños postreros del soldado caído, se salvará-
José Hernán Cibils
Llegó la hora de conocernos más intimamente
José Hernán Cibils
Titiritero confundido, sus hilos se han enredado
José Hernán Cibils
Quiero encontrar el rostro que presiento, que fantaseo
José Hernán Cibils
Unión fecunda que disgusta a la suegra malhumorada
José Hernán Cibils
Con gran temor, Caperucita Roja recuerda al lobo...
José Hernán Cibils
Lo capturaron!, al hombre de las nieves, al yeti blanco
José Hernán Cibils
Gran conmoción!, arenga pacifista de la ballena
José Hernán Cibils
Acto circense, equilibrio fallido termina mal
José Hernán Cibils
Corre a su encuentro la esposa apresurada, con delantal
José Hernán Cibils
El señor Sol, en este tiempo oscuro, ayudará
José Hernán Cibils
Ayer, sábado, me compré un contrabajo, costó bastante
José Hernán Cibils
El mártir muere, por amor a su Fe, decapitado
José Hernán Cibils
No tiene fin la murga del caudillo con sus secuaces
José Hernán Cibils
Historia corta de un grano de café recién tostado
José Hernán Cibils
Aunque extirpado, el corazón del hombre late, está vivo
José Hernán Cibils
Un diapasón alunizó de golpe, afina bien
José Hernán Cibils
Para escuchar, para saber qué pasa del otro lado
José Hernán Cibils
Niños que juegan durante el vernissage, gente charlando
José Hernán Cibils
Un dibujito. Hay un perro, un pájaro, entre otras cosas
José Hernán Cibils
El satélite capta ondas que llegan desde muy lejos
José Hernán Cibils
El misionero prefiere trabajar con los más pobres
José Hernán Cibils
Ríe el maestro, la ocurrencia infantil lo divirtió
José Hernán Cibils
Pobre alma en pena, sueña con topos ciegos que la asaetean
José Hernán Cibils
Idolatría, rito pagano, impuro, se invoca al diablo
José Hernán Cibils
La gaita exhausta descansa en el alambre sus bolsas vacuas
José Hernán Cibils
Callan los sones, la viola está de luto, murió su dueño
José Hernán Cibils
Declaración, expresión imperiosa de algo íntimo
José Hernán Cibils
Así es mejor, espalda contra espalda para aguantar
José Hernán Cibils
Macacos ebrios alucinan que vuelan, pronto caerán
José Hernán Cibils
Meditación, retiro en el convento de carmelitas
José Hernán Cibils
Croquis somero de una máquina antigua para viajar
José Hernán Cibils
Tono subido, despliegue de figuras muy sugerentes
José Hernán Cibils
Seres que tienen marcadas diferencias, pero conversan
José Hernán Cibils
Estilizado retrato de un señor compositor
José Hernán Cibils
Con su armonía el músico virtuoso calma a las fieras
José Hernán Cibils
Rompe el capullo despierta, mariposa, sal a volar!
José Hernán Cibils
El nacimiento se aproxima. Que llamen a la partera!
José Hernán Cibils
Riesgo muy cierto, la posible hecatombe nos tiene en vilo
José Hernán Cibils
Ayer soñé con un amigo muerto, me saludaba
José Hernán Cibils
Bravuconada del sheriff insolente, es pendenciero!
José Hernán Cibils
La vieja parca maneja la guadaña sin sutilezas
José Hernán Cibils
Parece jugar con flores en el lago pero se ahoga!
José Hernán Cibils
Sapo cantor, se presenta en público con su voz gruesa
José Hernán Cibils
Él las seduce con su aspecto de dandy (si son incautas)
José Hernán Cibils
Así quedaron, abrazados por siempre, amor eterno
José Hernán Cibils
Quiere asustarnos la careta del mal, no la miremos
José Hernán Cibils
En las escuelas, munido de experiencia, el sabio enseña
José Hernán Cibils
Vuelo truncado, trayectoria final de la caída
José Hernán Cibils
Sobre la tierra se desliza la sierpe, con disimulo
José Hernán Cibils
Hay que descubrir los trucos de la mente, sus volteretas...
José Hernán Cibils
Con valentía el guerrero se orienta, recobra el rumbo
José Hernán Cibils
Dice que sí, acepta la misión encomendada
José Hernán Cibils
