Claire Huangci lleva tocando el piano desde que tenía seis años, tiempo en el que ha acumulado una impresionante colección de premios y reconocimientos. Su técnica es sólida como el acero y sus dedos proyectan el sonido con fuerza indomable. Sin embargo, los 24 preludios de Rachmaninov exigen un estilo íntimo y poético, además de considerable personalidad. Por suerte, Huangci tiene el sentido musical necesario para abordar todos los matices que encierran estas intensas miniaturas, desde las reflexiones ensoñadoras del Op. 23 hasta la contundencia del Op. 32. Estamos ante una pianista elegante que tiene mucho que decir sobre estas maravillosas partituras.