En la nueva entrega de su serie de sinfonías de Beethoven, la AAM de Berlín empareja las dos primeras con otras dos de C.P.E. Bach, el más famoso de los hijos de Johann Sebastian. Generosas en imaginación y energía, ambas sirven como fascinante contrapunto. Beethoven anuncia su llegada de manera dramática en su primera sinfonía, pero la elegancia de C.P.E. es igualmente teatral a su manera. Bernhard Forck, que dirige desde el violín, lidera una versión distinguida al frente de la formidable formación berlinesa, con momentos tan memorables como su irresistible arranque en la Segunda de Beethoven.