A primera vista, A Character of Quiet reúne la música de dos compositores separados por dos siglos: tres hipnóticos estudios de Philip Glass, seguidos por una de las grandes obras del repertorio para piano, la sonata final de Schubert D 960. Pero una escucha detenida revela mucho más. Sentada al piano de su casa, Simone Dinnerstein explora los lazos que nos unieron durante el confinamiento y descubre los vínculos invisibles entre dos compositores aparentemente opuestos. La figura suavemente insistente que sostiene el “Etude No. 2” de Glass, por ejemplo, forma la columna vertebral del glorioso “Andante” de Schubert, un movimiento que se mueve entre silencios expectantes y sonidos trascendentes. Pero al contemplar el conjunto, escuchamos a dos compositores buscando nuevos caminos con tantas dudas como fuerza expresiva. El resultado es una bella meditación sobre la vulnerabilidad humana.