La música de esta grabación, escrita para el cuarteto de cuerda Brooklyn Rider, es irresistiblemente dinámica. El álbum comienza con el minimalismo frenético del estadounidense Tyondai Braxton y una pieza de Colin Jacobsen, el segundo violinista de Brooklyn Rider, que nos lleva a los mundos sonoros de John Cage y Alban Berg. Después llegan los paisajes distorsionados de Paul Matthusen, que dan paso al homenaje de Kyle Sanna al fotógrafo Minor White, una cautivadora suite de movimientos dispares pero unidos como si fueran los recuerdos de un álbum de fotos. Como ya es habitual, el cuarteto responde a las obras con una seguridad y destreza extraordinarias.