La invasión rusa de Ucrania en 2022 fue un poderoso catalizador para este álbum. Pero, como la directora de orquesta Dalia Stasevska cuenta a Apple Music Classical, ya había concebido la idea inicial una década antes. A pesar de haber nacido en Ucrania y de que su padre era ucraniano, Stasevska apenas conocía la música clásica del país, y mucho menos la había escuchado interpretada en concierto. Tras la invasión rusa, “algo se movió en mi corazón”, recuerda Stasevska. “Sentí que, de alguna manera, tenía que ayudar a que la cultura ucraniana sobreviviera. Claro que conozco muy bien la historia de Ucrania por las historias que me contaban mi padre y mi abuela, y sé cómo su pueblo ha sido oprimido por Rusia durante 350 años. Pero ver que eso estaba ocurriendo de verdad me hizo darme cuenta de lo profundamente arraigado que está todo”.
Poco después de terminar su álbum de 2024, Dalia’s Mixtape, grabado con la Orquesta Sinfónica de la BBC, Stasevska pensó que el concepto de ese mixtape, que consiste en presentar piezas breves fáciles de incluir en playlists, sería una forma eficaz de dar a conocer la música clásica ucraniana. Encontrar suficiente música adecuada del pasado de Ucrania, compuesta en su mayor parte durante el dominio ruso, resultó ser una tarea titánica, ya que gran parte de ese repertorio nunca se había publicado y seguía existiendo sólo en manuscritos. Con la ayuda de amistades de la Orquesta INSO-Lviv, Stasevska contactó a un musicólogo que pudo elaborar una lista de cientos de compositores y de las obras disponibles de cada uno. “Me llevó más de un año revisar todo el material”, dice Stasevska.
Las obras de cuatro compositores despertaron especialmente su interés. El menos conocido de ellos es Levko Kolodub (1930-2019), cuya brillante Solemn Overture, pese a su título algo engañoso, abre el álbum de forma extraordinaria. “Me alegra muchísimo haber encontrado esta pieza”, dice Stasevska con entusiasmo. “Siempre había querido encontrar obras fáciles de programar e inspiradoras. ¡Y qué manera de abrir un concierto!”.
El otro compositor “desconocido” es Fedir Yakymenko (1876-1945), conocido, por lo general, bajo la grafía rusificada Akimenko, sólo por haber sido el primer maestro de armonía de Stravinski. Sin embargo, las dos obras de Yakymenko que interpreta con gran delicadeza la Orquesta Sinfónica de la BBC son auténticos hallazgos. Stasevska recuerda la emoción que sintió al interpretar por primera vez su música al piano, en especial un Nocturno para cuerdas compuesto en 1913. “Hay una sensibilidad y una ligereza muy especiales en esa obra”, afirma. “Yakymenko ya estaba claramente influenciado por el impresionismo, así que tiene todo el sentido que más tarde se trasladara a París. En la otra obra del álbum, Angel, puedes ‘ver’ esas pinturas a través de su uso del color y la luz. Tiene mucha sensualidad, pero también un poco de esa solidez tan ucraniana: la sensación de tener los pies eslavos bien plantados sobre la tierra negra”.
De los dos compositores más conocidos, Mykola Lysenko (1842-1912), el gran compositor nacionalista ucraniano de finales del siglo XIX, abre el álbum con la emocionante obertura de su ópera Taras Bulba. “El Taras Bulba de Gógol es una historia fundamental para la identidad nacional de Ucrania”, explica Stasevska. “Habla de nuestras raíces, nuestras tradiciones y de aquello que nos hace únicos”.
Pero el alma del álbum, insiste Stasevska, es el poema sinfónico Grazhyna, de Borys Lyatoshynsky (1896-1968). “Es uno de los poemas sinfónicos más gloriosos que he dirigido”, afirma con entusiasmo. “Está a la altura de los de Richard Strauss y Sibelius”. Para el pueblo ucraniano, Lyatoshynsky ocupa un lugar similar al de Sibelius entre el pueblo finlandés. “Realmente renovó el lenguaje de la música ucraniana”, explica Stasevska. Lyatoshynsky lo consiguió tanto como compositor como maestro. Entre sus alumnos estuvo Valentin Silvestrov, el compositor contemporáneo más destacado de Ucrania.
Basada en un poema del escritor polaco Adam Mickiewicz sobre la heroica esposa de un príncipe lituano, la historia que narra Grazhyna puede parecer, en principio, alejada de la historia y la cultura de Ucrania. Stasevska cree que esa fue una decisión deliberada. “Me parece que Lyatoshynsky eligió este tema, tan distante tanto en el tiempo como geográficamente, por una razón. En su época, los ucranianos no podían expresar lo que pensaban ni actuar como querían. En esta historia, la princesa tiene que llevar a cabo sus hazañas disfrazada, de incógnito. Así que puede entenderse como una metáfora: Lyatoshynsky tuvo que ocultarse, pero quería rendir homenaje a esas personas valientes de Ucrania que, en su corazón, luchaban por la libertad y la verdad”.