- SELECCIÓN EDITORIAL
- Las composiciones de este virtuoso del Romanticismo son una piedra angular del arte solista.
Frédéric Chopin
Biografía
Más que un instrumento, el piano era para Chopin un alma gemela y una válvula de seguridad emocional. Su sonido está en el centro de las más de 260 piezas que compuso, de baladas casi improvisadas y scherzos incendiarios a los delicados tapices melódicos de sus 21 nocturnos y las sonatas con las que desafió las convenciones de la época. Tras unos años como pianista prodigio en su Polonia natal, Chopin se instaló en París y se convirtió en una figura de culto en el circuito de salones que entonces dominaba la escena. Aunque es considerado uno de los mejores pianistas de todos los tiempos, solo dio unos 30 conciertos públicos, a menudo sofocado por la “respiración ansiosa de la audiencia, paralizado por su mirada inquisitiva, silenciado por sus rostros desconocidos”. Además de llevar el piano a nuevos mundos de fantasía poética en sus dos colecciones de Estudios, reinventó los géneros de baile de la polonesa, la mazurca (que una vez describió como arrancada “de un corazón desgarrado”) y el vals vienés. Impulsado por la tormentosa relación que mantenía con la novelista George Sand (nombre de pluma de Amantine Lucile Aurore Dupin), Chopin desató por completo su talento en sus Preludios, cuyos dramáticos cambios de ánimo aun retumbaban, más de medio siglo después, en la música del inconformista ruso Alexander Scriabin.